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fundamentalmente lo espontaneo, sin cortapisa alguna , ni falsos formalismos, ni tapar, ni disfrazar la verdad

apartando la hipocresía, la simulación, los intereses creados. También lo que se venga en gana, con respeto
por supuesto, si cabe y es merecido....

domingo, 23 de noviembre de 2014

PITARON CON FURIA AL GOBIERNO EN EL TERESA CARREÑO



20.11.2014 -
El gobierno recibió una estruendosa  pita general del publico que acudió anoche al Teatro Teresa Carreño a la presentación de la ópera “La Boheme” de Giacomo Puccini, dirigida por Gustavo Dudamel, según reportes de RunRunes.

La sala Ríos Reyna del complejo cultural estaba colmada del usualmente tranquilo público que acude a la ópera; eran las siete de la noche y el telón estaba por abrirse. La voz que de manera regular da inicio al evento con las palabras “buenas noches, distinguido público”, le “añadió” a su repertorio la siguiente frase: “el gobierno chavista y bolivariano les da la más cordial bienvenida”.

Todo el aforo de la sala se indignó y comenzaron  las ensordecedoras rechiflas y pitas. La cara de José Antonio Abreu era todo un poema. Nadie paró de gritar “fuera, fuera” hasta que la infortunada voz dejó de recitar consignas políticas. Pero cuando salió Gustavo Dudamel, ese mismo público que se había unido para condenar el abuso en la “bienvenida”, hizo lo propio para aclamar al director, pero la indignación generalizada y los comentarios no cesaron hasta las diez y media de la noche, hora en la que culminó el drama operístico. En los intermedios, todos estuvieron atentos a los llamados “de esa voz”, que no se atrevió de nuevo a usar consignas revolucionarias.



Primera vez que ocurre algo así. La molestia de la gente con el régimen está haciéndose palpable hasta en un escenario que, se supone, es cultural. Ese mismo escenario donde Hugo Chávez alguna vez exclamó: “esta sala era para la burguesía. ¡Ahora puede entrar el pueblo!”. Lo que vino años más tarde fue terrible: politizaron la cultura, igual que todos los gobiernos totalitarios,¡Algo nunca visto en Venezuela!

martes, 8 de julio de 2014

Pepe Mujica y los hijos de puta.

GUSTAVO TOVAR 8 DE JULIO 2014 - 00:01 EL NACIONAL CARACAS

Dos ejemplos del cinismo "sucialista", Mujica y Castro 

 “Son una manga de viejos hijos de puta”
 José Mujica (presidente de Uruguay)

Ácido, muy ácido…
Los notables venezolanos -si es que queda alguno-, sobre todo aquellos vinculados con las enchufadas mulas cansadas de la Mesa de la Unidad, se horrorizan con algunos de mis artículos; los consideran groseros, cimarrones, callejeros: feos, muy feos.

Se cubren los ojos cuando aparecen publicados, susurran indispuestos en los corredores políticos, se colocan un fino pañuelo de seda en sus narices y, en público, voltean el rostro a mis ferocidades verbales.

Voltean el rostro en público, sí, pero en privado, cuando encuentran la mejor oportunidad, sigilosos, cuando nadie los ve, se escabullen detrás de las cortinas o debajo de sus cómodas butacas para leer horrorizados mis insolencias.

Consciente de los alborotos anímicos que les causo, les advierto, o mejor, les sugiero como en otras ocasiones lo he hecho que detengan en este punto la lectura no vaya a ser que su candidez se perturbe, lo que sigue es ácido, muy ácido…, como lo que vive Venezuela.

Mujica
Pepe Mujica es comiquísimo, no cabe duda, es como un osezno impertinente y dulcemente feroz, lo cual no impide que padezca artritis moral, que esté entumecido.

Lo corroboré con sus recientes declaraciones sobre las sanciones que impuso la FIFA al delantero uruguayo Luis Suárez por morder en pleno juego mundialista al defensor del equipo italiano Giorgio Chiellini. De más está decir que ni el boxeo ni el ultimate fighting de artes marciales mixtas, deportes de combate entre fieros gladiadores modernos, permiten morder a sus oponentes, mucho menos un noble deporte como el fútbol en el que se supone que los jugadores lo que usan son sus pies, nos sus dientes, para ganar la gloria.

Sobre las sanciones, Pepe Mujica dijo: “Los de la FIFA son una manga de viejos hijos de.... Podían haberle sancionado, pero no ponerle una sanción fascista”.

Pues sí -lo decimos sin taparnos la boca-, este señor cínico, que ha convertido al Uruguay en la pocilga neoliberal que acumula y esconde los capitales golondrinos e ilícitos de los políticos más cleptómanos de Suramérica (especialmente los maduristas), pontifica -como suele hacer- sobre el bien y el mal a cuenta de que anda en alpargata y Volkswagen.

Claro, eso lo diferencia de apoteósicos corruptos latinoamericanos como  Néstor Kirchner o de estiradas y postizas multimillonarias como Cristina Fernández, ni hablar de las niñas Hilton-Kardashian-Chávez o de nuevos ricos como Diosdado, pero no le da licencia para echarnos en cara su cinismo.

Mujica, como todo cínico, se exalta e insulta a los directivos de la FIFA porque sancionaron a Suárez y le impidieron morder, digo, jugar unos cuantos jueguitos de fútbol, pero calla y hasta celebra el trato verdaderamente inhumano, despiadado y fascista que su benefactor Nicolás está imponiendo a estudiantes, activistas de derechos humanos y líderes políticos en Venezuela.

Los millones de dólares que le regalan los maduristas, provenientes de la más encarnizada corrupción que haya conocido Latinoamérica en su historia republicana, lo anulan y niegan, le agravan su artritis moral y lo entumecen.

Pepe Mújica, alcahuetea el fascismo sancionador, represivo y cruel de la dictadura venezolana por algo más práctico y necesario que sus ideales: unas monedas (muchísimas, claro).

Ser un “digno” limosnero socialista

Sobre la crítica el poeta mexicano Octavio Paz afirmaba: “Hija de la razón en su forma más rigurosa y lúcida: la crítica, a imagen de ella, es a un tiempo creadora y destructora; mejor dicho: al destruir, crea”.

Cuando uno es crítico debe ser tolerante a la crítica, y cuando uno usa el insulto para criticar debe ser también tolerante al insulto como crítica.

La crítica, mi crítica, aunque horrorice, en su destrucción, aspira a crear…, crear conciencia.

La hoja de ruta política de Pepe Mujica es a un tiempo brutal y generosa. Un hombre que ha sido guerrillero, es decir, que ha aniquilado a hombres inocentes por la espalda, que ha estado preso y ha expiado sus crímenes detrás de las rejas, que ha levantado su fusil y su palabra contra las tiranías militares latinoamericanas, debe tener cuando menos un dejo de honorabilidad, de respeto por sus luchas y por sus ideales.

No puede vender su dignidad de luchador social y político limosneándole a una manga de corruptos y ricachones maduristas que han devastado una nación y que han encarcelado a más de 3.000 estudiantes que gritan “libertad” en las calles de Venezuela, por dinero. Simplemente, no puede.

Entendemos que Fidel Castro lo haga, a fin de cuentas él es un limosnero reconocido y tradicional, pero Pepe Mujica, el osezno impertinente y dulcemente feroz de la política latinoamericana, no puede, no debe.

No se si sepa que el fascismo venezolano no sólo ha mordido a los estudiantes, los ha asesinado (en su mayoría con certeras balas en la cabeza), los ha encarcelado, torturado, incluso sodomizado, por atreverse a exigir de manera no violenta democracia y libertad.

No sé si sepa que en el país no hay agua, luz, medicinas, papel higiénico, alimentos o paz social, que los índices de violencia criminalidad y corrupción son estratosféricos, o que nuestras cárceles son campos de concentración neonazi donde se calcina, mutila y decapita a seres humanos.

No sé si sepa esta o aquella calamidad, ni sé tampoco si, como digno limosnero de socialista que es, eso le importe. Ha comprobado que no, que su preocupación es que Luis Suárez fue sancionado por “fascistas” que le impedirá jugar unos partiditos de fútbol por haber agredido violentamente a sus contrarios, por enésima ocasión.

No sé muchas cosas sobre Pepe Mujica, lo que sé -pese a su admirable austeridad- es que es otro cínico que una vez que llega al poder se olvidan de lo que fueron y de lo que son.

Unas monedas, como para todo digno limosnero socialista, valen más que su ideal.
 @tovarr

martes, 24 de junio de 2014

Luis Suárez vuelve a morder...

Suárez disimulando su exabrupto, mientras detrás, el rival mordido se toma donde el uruguayo clavara sus dientes
 OPINIÓN

El señor Mordancio demuestra nuevamente sus bajos instintos

Juan Yánez

                              Así a dentelladas no se debe hacer fútbol, ni nada deportivo, ni tampoco nada que exija un mínimo de civilidad. Sin embargo no lo cree así Luís Suárez, quien descarga sus frustraciones mordiendo a sus rivales. (por esta falta ya fue castigado en tres oportunidades). Flaco servicio le está haciendo este jugador a su selección, la Uruguaya, a quien a pesar de ganar el partido ante Italia, quedó en el público de millones de personas en el mundo entero, quienes siguen el mundial a través de la televisión, un sabor a injusticia ante una ofensa no  castigada.  Lamentablemente el referí no tuvo la menor consideración al no dignarse a atender el reclamo del jugador agraviado y en ello faltó, porque correspondería desde todo punto de vista ser penalizado el incidente.  La cosa seguramente no terminará allí, ya los medios se han ocupado del suceso, lo suficiente como para que Suárez no se vaya "liso", ante esta maliciosa vulgaridad  de marca mayor. Es más, el resultado podría haber sido diferente si el árbitro hubiera aplicado el mismo correctivo con el jugador uruguayo, con el que empleara al expulsar, con anterioridad, al italiano Marchisio por una falta, con la que hubiera sido suficiente una tarjeta amarilla. Hechos de esta naturaleza empañan este costoso y tan jactado mundial  de fútbol.

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 Luis Suárez vuelve a morder... 

El delantero uruguayo, que ya atacó a otro jugador cuando militaba en el PSV y el curso pasado a Ivanovic, del Chelsea, asesta una dentellada a Chiellini durante el Uruguay-Italia

EL PAÍS Madrid 24 JUN 2014 - 20:59 CET91

Luis Suárez volvió a ser caníbal. Los 10 partidos de sanción que la federación inglesa le infligió por morder a Ivanovic, central serbio del Chelsea, no parece que haya servido para que el ariete del Liverpool se lo piense dos veces antes de volver a hincar su dentadura en un jugador rival. Esta vez la víctima fue Chiellini, central del Juventus, y el escenario un escaparate sin igual: estadio Das Dunas, en Natal, en el último suspiro del partido que dejó fuera del Mundial a Italia.

Tampoco la de Anfield fue la primera. La agresión del uruguayo tiene un precedente. En 2010, cuando jugaba en las filas del Ajax, mordió casi a la altura del cuello a Bakkal, centrocampista del PSV Eindhoven y fue sancionado con siete partidos. 17 encuentros sin jugar no han sido suficientes para el charrúa.

En Inglaterra la agresión causó un revuelo formidable. El primer Ministro del Reino Unido, David Cameron, a través de un portavoz, intercedió para reclamar una dura sanción para el jugador. E incluso Adidas, uno de sus patrocinadores, criticó con dureza el comportamiento agresivo.

Chiellini muestra la marca de los dientes de Suárez, tras el mordisco.
Suena ahora a premonición el titular del The Sun que invitaba a los ingleses a “devolver el mordisco” a Uruguay, en clara alusión a los antecedentes de Suárez. Sin embargo, Uruguay acabó por comerse al combinado de Hodgson (2-1) y el mordisco solo volvió en boca del de siempre: el hambriento de goles y, por lo que parece, de otro castigo ejemplar.

miércoles, 21 de mayo de 2014

Arepera terrorista

Massiel Pacheco, humilde trabajadora informal, acusada injustamente como terrorista por el terrorismo de estado

Clamemos porque Massiel Pacheco sea tratada como ciudadana

ALBERTO ARTEAGA SÁNCHEZ |  EL UNIVERSAL
miércoles 21 de mayo de 2014  12:00 AM


Massiel Pacheco, una modesta mujer del pueblo, que se desempeña como trabajadora informal en un puesto de arepas, fue detenida como presunta terrorista por el hecho de haber entregado un bolso que encontró junto a sus implementos del oficio, al parecer con algunos niples, sospechosa por ello de tan grave hecho punible.

Encarcelada, sometida a proceso, liberada y obligada a presentarse cada 8 días, con su carrito de arepas confiscado, se ve ahora sometida a juicio penal por terrorismo.

En un país en el que los traficantes de drogas resultan impunes, los homicidas se pasean por las calles y los secuestradores tienen patente de corso para delinquir, una humilde y digna trabajadora del pueblo que solo se propuso entregar un paquete sospechoso, se ha visto envuelta en la maraña de la "justicia penal venezolana", en los "mejores tiempos" de la Ley sobre Vagos y Maleantes.

Esto me recuerda una oportunidad en la que habiendo encontrado en un parque a un niño que resultó atrapado en un aparato de diversiones y con lesiones en su mano, llevado por mi mujer y por mí a un puesto asistencial, la "autoridad" allí presente pretendió dejarnos detenidos para averiguar lo ocurrido, habiendo cumplido con un deber que, de no hacerlo, nos hacía responsables de delito, según la regla no escrita pero sagrada de que "si hay un herido tiene que haber un preso".

Si no fuera tan trágico y no supiéramos la carga de vejamen y sufrimiento que comporta la justicia venezolana, túnel en el cual se entra y no se sabe cuándo, ni cómo se sale, valdría simplemente la anécdota, como en el caso de Hendrix Sánchez, a quien "la gracia" de interrumpir el discurso de Maduro en la Asamblea le resultó la amarga morisqueta de ser acusado como responsable de crimen organizado y sufrir aún -eso entiendo- una prisión que puede prolongarse sine die.

La justicia penal se ha convertido en un siniestro recurso para doblegar, intimidar, amedrentar y mantener contra la pared, aterrorizada, a la mitad de la población que está, sin querer, en la ruleta rusa de las imputaciones penales.

Se han inventado delitos, se abusa groseramente de las normas penales, se arremete con la fuerza contra cualquier disidente y, como regla general, se somete a la población al terrorismo de Estado, por el cual se puede ir a la cárcel sin razón alguna y quien "resulta beneficiado por la gracia del Soberano" y queda en libertad condicional, no puede declarar a los medios y debe presentarse cada ocho días ante los tribunales como un vulgar delincuente.

Esta situación extremadamente grave debe ser corregida. Sin duda resulta paradójico que un Estado que se define de Derecho y de Justicia, ni hay derecho ni hay justicia. Justicia no hay, ya que no existe en la tierra y el camino para tratar de alcanzarla en alguna medida, que no es otro que el derecho, se encuentra más torcido que nunca.

No imploremos justicia para Massiel Pacheco. Solo clamemos porque sea tratada como ciudadana de un país en el que reina la arbitrariedad, el abuso de poder y la más absoluta anomia. 

as@arteagasanchez.com

EL BLOG OPINA

                                En Venezuela el único y el más infame terrorista es el gobierno de maduro...

sábado, 26 de abril de 2014

Maduro el estadista



Se está frente a un Presidente que se formó en un pensamiento que ve al otro como un enemigo

FRANCISCO OLIVARES |  EL UNIVERSAL
sábado 26 de abril de 2014  12:00 AM

                                 El presidente Nicolás Maduro nunca será un estadista y difícilmente un líder que en esta etapa difícil que vive Venezuela, pueda encontrar caminos que al menos permitan la convivencia entre los venezolanos y se atiendan los principales problemas económicos y sociales que sufre la ciudadanía.

Ello no ocurre especialmente por la baja calificación profesional que se le recuerda a cada momento sino por su ideología cerrada con profunda influencia cubana, que estructura su conducta y lo exponen como un hombre de visión unidireccional. Otro elemento que le frena cualquier iniciativa es la presión que ejerce su entorno político, la mayoría de los cuales se han enriquecido con la revolución y su prioridad es la defensa de su "modo de vida".

En el foro promovido por Cedice, en el que el invitado central fue el escritor Mario Vargas Llosa, una de las oradoras, la alemana Birgit Lamm, directora de la Fundación Fledrich Naumann, expresó: "soy de un país donde el socialismo tuvo mucha importancia y después de la caída del Muro de Berlín pensé que estaban claras sus consecuencias. De más de sesenta experiencias socialistas en el mundo, ninguna fue exitosa".

Esos sesenta fracasos se sostuvieron mediante la destrucción del enemigo y de cualquier pensamiento distinto a quienes dirigen el Estado socialista.

De allí pues que sentar a Nicolás Maduro en una mesa de diálogo y lograr reivindicaciones no es tarea fácil por que se está frente a un jefe de gobierno que se formó en un pensamiento que ve al otro como un enemigo a doblegar o destruir, que no concibe la idea de convivir, conceder espacios y menos reformular sus políticas.

El jueves se daban las cifras de inflación de 79,3 % en alimentos, los 3.192 homicidios del primer trimestre y la escasez de productos llegando a 40%.

La camisa de fuerza del socialismo madurista tiene un año sin tomar decisiones. Las pocas industrias que quedan registran descenso, las multinacionales hacen maletas y a los empresarios venezolanos les cierran los créditos en el exterior esperando que les reponga las divisas adeudadas.

Maduro hace intentos pero tiene temor de tomar medidas que puedan ser calificadas de liberales. La cúpula que con él gobierna se ha enriquecido gracias al control de cambio y a las restricciones económicas. Este sector no quiere modificaciones en el esquema cerrado. Han comprado empresas y medios de comunicación, se han enriquecido con el contrabando, como contratistas del Estado o como proveedores con empresas de maletín que operan desde el exterior.

Para ellos el socialismo no ha fracasado, por el contrario ha sido "un éxito económico".

@folivares10

EL BLOG OPINA

                                  En este mundo hay pueblos y pueblos; éste del que formamos parte, es un pueblo afortunadamente sano, con algunas virtudes y no pocos defectos. Ni mejor ni peor que cualquier otro, pero lamentablemente factible de engañar, muchas veces, -a sabiendas de los engañados-  por que gustamos  lo fácil y regalado, viables de seducir con falsas promesas y quimeras. La historia ha dejado prueba de esta apreciación desde siempre, pero el pasado reciente es nuestra referencia en esta nota y hoy más que nunca los gobernantes de turno se dan el lujo de hacer lo que se les ocurre o mejor dicho, lo que se les viene en gana, con el mayor desparpajo y el irrespeto más irreverente, propio del más vulgar forajido.

Triste realidad, seres groseros, incapaces de hacer algo bueno, de la más baja calificación, mentes aturdidas que ostentan poder, vestidos con ropa de democracia, muchos de ellos matones profesionales, ignarios que se creen sabios y pare usted de contar. 

Clara y precisa es la nota de Francisco Olivares, pero ahora como están las cosas se necesita mucho..., tanto que estos mensajes solo llegan a aquellos que todavía piensan que vamos de franca caída por un profundo barranco, al que todavía no se le vislumbra el fondo..., definitivamente, solo letras, en edición impresa, papel y tinta,  más leña para el fuego...

lunes, 17 de marzo de 2014

El tanque de guerra que se encuentra en el parque del Ejército en Mérida (Venezuela) fue pintado de rosado



Merideños manifestaron contra la represión y la tortura
El tanque que se encuentra en el parque del Ejército fue pintado de rosado hace semanas atrás y en esta oportunidad, los merideños le pidieron a este componente de la Fuerza Armada Nacional actuar contra un gobierno dictatorial como consideran los manifestantes que es el del presidente Nicolás Maduro.

NORA SÁNCHEZ |  EL UNIVERSAL
domingo 16 de marzo de 2014  04:28 PM


Mérida.- Este domingo en horas de la mañana, los merideños volvieron a protestar pacíficamente frente al Parque del Ejército, ubicado en la avenida Andres Bello, sector Las Tapias de la ciudad de Mérida.

La manifestación fue en contra de la represión y la tortura, la cual dijeron es dirigida desde el gobierno de La Habana.

El tanque que se encuentra en el parque del Ejército fue pintado de rosado hace semanas atrás y en esta oportunidad, los merideños le pidieron a este componente de la Fuerza Armada Nacional actuar contra un gobierno dictatorial como consideran los manifestantes que es el del presidente Nicolás Maduro.

La protesta generó el colapso del tráfico vehicular a lo largo de las avenidas Urdaneta y Andrés Bello.

El sábado también hubo manifestaciones pacíficas con globos blancos en el sector Pie del Llano y en la misma los merideños pidieron la liberación de los presos políticos y el cese de la represión, lanzando los globos al aire.

Intentaron derribar barricadas

En horas de la mañana, tanquetas de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) y la ballena de Polimérida, junto a patrullas motorizadas, llegaron al sector Paseo La Feria a derribar las barricadas que allí se mantienen.

Hubo enfrentamientos entre los vecinos y la fuerza pública, mientras los habitantes caceroleaban la acción de derribar las barricadas, las cuales volvieron a ser levantadas por la comunidad.

sábado, 2 de noviembre de 2013

Julián Centeya, el hombre gris de Buenos Aires


SERIE: RECORDANDO A UN INOLVIDABLE PERSONAJE DE BUENOS AIRES

Como se sabe, Julián Centeya fue el seudónimo más conocido del poeta Amleto Enrico Vergiati, nacido en Parma, Italia, en 1910 y llegado a playas argentinas doce años más tarde. 

Su padre había sido periodista en el diario socialista "Avanti", de Parma, y se vio obligado a emigrar con su familia ante el arrollador avance de los "camisas negras" mussolinianos. Al no conocer el idioma, debió ganarse la vida entre nosotros con el bíblico oficio de carpintero. Hay varios poemas donde su hijo lo recuerda. El más célebre es aquel que empieza: "Quisiera amasijarme en la infinita / ternura de mi barrio de purrete, /con un cielo cachuzo de bolita / y el milagro coleao del barrilete".

En Buenos Aires el joven Amleto cursa hasta el tercer año en el Colegio Nacional Rivadavia, del que también habían sido discípulos sus amigos Cátulo Castillo y César Tiempo. Expulsado por mala conducta, según algunos, dejado libre por sus continuas "rabonas", según otros, abandona el hogar paterno y comienza una vida azarosa, viviendo en pensiones de mala muerte, comiendo salteado y practicando el periodismo bohemio de la época, al tiempo que confraterniza con poetas, prostitutas, curdas, ladrones y cafañas en "bodegones turbios de humo agrio" y otros antros más sombríos de una ciudad sumida en las abyecciones sociales y políticas de la Década Infame. En esas andanzas por las redacciones más diversas, usó distintos seudónimos - Juan Sin Luna, Enrique Alvarado, Shakespeare García- pero en 1938 escribe una milonga en que inventará su nombre definitivo: "Me llamo Julián Centeya, / por más datos soy cantor. / Tuve un amor con Mireya. / Me llamo Julián Centeya, / su seguro servidor". 

Todavía en 1941 firma como Enrique Alvarado su libro de poemas negros "El recuerdo de la enfermería de San Jaime": "Qué hago yo con el recuerdo de la enfermería de San Jaime/ puesto que tú me has dejado con el recuerdo de la enfermería de San Jaime. / Mira: tengo la cara sucia de llanto.../ ¡Ah! Si tú supieras qué triste resulta vivir así, / siempre así, / teniendo entre las manos / el recuerdo de la enfermería de San Jaime...". Acotemos que enfermería de San Jaime o "St. James infirmary" llamaban los negros norteamericanos al lugar donde se expendían bebidas alcohólicas. Y éstas y el tabaco –para desesperación de su mujer, Gori Omar- fueron los mejores amigos de bohemia del poeta callejero.

En los años del peronismo –pleno empleo y buenas remuneraciones- el peregrinar de Julián de pensión en pensión (y de desalojo en desalojo) se fue sosegando. Pero en 1955, pese a que jamás ostentó pensamiento partidista alguno, "la irresponsabilidad oficial situó en la calle a multitud de periodistas", y entre ellos a él.
En compañía de otro inolvidable: Aníbal Troilo
"Puchereó", como lo había hecho tantas veces en su vida, refugiándose en el mundo del tango, presentando alguna orquesta en un boliche, borroneando rápidas glosas radiales. "No haber tenido nada fue su todo", como el mismo escribiera de su amigo Dante A. Linyera. 

Por esos años lee mucho y "medita" los poemas lunfardos de "La musa mistonga", libro que en 1964 le editan los hermanos Freeland en su colección "Filólogos del habla popular". En el prólogo al mismo, Julián revela su arte poética: "Yo no descubro nada, menos invento. Repito. Recuerdo. Hago, y no como ejercicio, memoria. A ello sucede el verso, manera de revelar por fuera lo que llevo adentro y lo hago, sí, en un lunfa al que le confiero primitividades de historia, no sin dejar de prestarle la oreja, a lo que tiene de actual, de inmediato, de reciente". 

Su segundo poemario lunfa, "La musa del barro", se lo publica una editorial más distinguida, Quetzal, y lo presenta la novelista Martha Lynch. Para 1968 los intelectuales argentinos han empezado a revalorizar a los escritores populares. Y Julián lo es en grado sumo. Basta leer sus poemas "Mi viejo", "Pichuco" y "Atorro", para comprobarlo. O su estremecedor "Muerte del punga": "La muerte lo pungueó en el conventillo, / quedó en el patio de crispada zurda; / venía de lejo el canto de los grillos / y entraba el tano Giacumin en curda". Sin olvidarnos de aquel magistral soneto a Aníbal Troilo, por él bautizado "Bandoneón mayor de Buenosaires": "Estás en el dolor impar del amasijo / que refundió tu cuore en alba y luna. / En tus manos el fueye es una cuna / y en ella desvelao te mira un hijo. // Estás en el misterio profundo de la cosa, / cerrás los ojos para ver por dentro. / No sé con qué carajo hacés la rosa/ del barro inaugural que vino al centro.// Me verdugueás, ¿sabés?, lleno de asombro/ cuando te escucho con la luna al hombro / traer del tango elemental el eco // con luz de pucho y copa levantada / en el boliche aquel de la cortada / tan cordial y tan nuestro como el queco".

No volvió a publicar otro libro de poesía y recién en 1978, póstumamente, aparecen dos recopilados en uno: "La musa maleva" y el surrealista "Piel de palabra" o "El ojo de la baraja izquierda". 

Pese a ser un hombre de tango, Julián no escribió mas de cincuenta letras de tangos, valses y milongas. Y a contramano de su bohemia, su capacidad de trabajo fue inmensa. Como periodista llegó a trabajar en cinco publicaciones a la vez. Escribió sobre cine, deportes, costumbrismo, tango, lunfardo, información general. Fue glosista, animador, conductor, libretista radial y, en sus últimos años, comentarista televisivo. "Tarde –como él mismo decía-, ahora que estoy flaco y fulero".

Su novela "El vaciadero" – una cruda inmersión en la quema de basura de Villa Soldati- se publicó en 1971. Alguna vez habrá que volver a ella, a sus breves y dramáticas escenas, a sus personajes delineados con maestría, a la atmósfera agobiante y tortuosa que le imponen esas regiones marginales de Buenos Aires.

Julián Centeya murió una madrugada de julio de 1974 en una residencia geriátrica, solo. 

Han pasado 33 años de ese día, "la alta edad de su silencio", como él mismo podría haber escrito, y hoy Norberto Galasso le rinde homenaje con este pequeño gran libro en el que se reconstruye con arte y con amor la estatura poética y humana del Hombre Gris de Buenos Aires. 

Como síntesis se puede afirmar que Julián fue un poeta (y de los buenos) en el papel, pero más lo fue en la vida. Lo mejor de su talento, ¿qué duda cabe?, quedó en el genial chisporroteo repentista de su palabra, vertida dispendiosamente en programas de radio, conferencias y charlas con amigos en cafés de madrugada. Esta anécdota que trae Galasso, ahorra cualquier otra disquisición. Julián que como Cátulo Castillo amaba a los perros, tuvo uno llamado Chango que cierta vez lo mordió. "Me mordió fulero, ¿sabés?... Se juntaron los vecinos… Empezaron a gritar… que estaba rabioso… Que tenía que llevarlo al Pasteur. ¡Al Pasteur! Y yo no lo llevé… ¿Cómo iba a meter en cana a mi propio perro…?". 



Fuente: www.lacoctelera.com/temas_argentinos